2 dic 2007

Mano de obra

Mohammed Ashraf no va a la escuela.
Desde que sale el sol hasta que asoma la luna, él corta, recorta, perfora, arma y cose pelotas de fútbol, que salen rodando de la aldea paquistaní de Umar Kot hacia los estadios del mundo.
Mohammed tiene once años. Hace esto desde los cinco.
Si supiera leer, y leer en inglés, podría entender la inscripción que él pega en cada una de sus obras: Esta pelota no ha sido fabricada por niños.

(De Bocas del Tiempo)

2 comentarios:

dea dijo...

Me dan ganas de decir hartas cosas (todo "catalizado" con euforia)

creo que la ubicación de las abejas debería ser intercambiada por las tijeretas en tu ranking!

siempre que leo algo acá me pasa otro algo importante (menos con el hijo de hitler ...jajaj)
importante de hacer propio, de creer, de reencontrar

cuático el dibujo, te mereces algo menos digital digo yo...

Lo más difícil es decir algo sobre el texto en sí, sin que me incomode la denuncia (todo lo contrario)aquí me callo con un abrazo, que estés rebien!

La fantasma de Canterville dijo...

Hoy vi algo como eso.
En ese documental que una vez dije en bria que me había cambiado la vida. Y que quería que todos vieran.
En realidad más que cambiarla, reafirmó descubrimientos y convicciones.
En el video, habían niños también, y explotados.





Don Sebastián: un rayo de Sol dejo en su ventana.