7 abr 2008

Argot

Fui a pasear con mi perro. Solcito tenue de otoño incipiente, pasto verde, viento moderado, lugar abierto, semi vacío. Dejé la cadena y mi celular en el piso y me descalcé. Tiré la pequeña pelota con todas mis fuerzas y ambos corrimos detrás de ella.

Tiré la pequeña pelota con todas mis fuerzas y ambos corrimos detrás de ella.

Tiré la pequeña pelota con todas mis fuerzas y ambos corrimos detrás de ella.

Tiré la pequeña pelota con todas mis fuerzas y ambos corrimos detrás de ella.

Tiré la pequeña pelota con todas mis fuerzas, pero ninguno corrió.

Me acosté en el suelo a su lado. Miré el cielo, respiré profundo y lo abracé. Paró sus orejas mestizas cuando le dije “gracias”. Recuerdo ese domingo como uno de los más felices de mi vida.

7 comentarios:

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...
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la sustituta dijo...

si esa es la cara de tu perro, sí, me imagino que debiste haber estado feliz.





saludos totales

La fantasma de Canterville dijo...

Genial.
Genial.
Genial.

Genial Seba.

La fantasma de Canterville dijo...

¡T E E N S E Ñ O C O N T O D O G U S T O !

=).

Partituras Inconclusas dijo...

Ese parece ser un perro feliz...